Sin reblar

 

No ha podido ser pero estoy encantado. Debo confesar que me da pena no seguir en un proyecto en el que creí desde el principio y que me ilusiona. Sí, ilusiona, en presente, porque me seguiré sintiendo parte de él ya que representa mi ideal de baloncesto en el que conviven experiencia y cantera, la base del futuro.

Sabía de la dificultad inicial de arrancar esta etapa en Zaragoza, pero he intentado dar lo mejor de mí mismo aunque no haya salido como me hubiese gustado. Pero así es el deporte.

De lo mucho que he aprendido en Aragón estos meses, me encanta la palabra reblar, cuyo significado me enseñó mi amigo Mugui. Eso es lo que os ha identificado como aragoneses y estoy convencido que seguiréis apoyando este proyecto así, SIN REBLAR.  

Gracias Marea Roja, me he sentido muy querido por vosotros. Os he sentido cerca incluso en los malos momentos, que han sido muchos, y habéis sido un apoyo no sólo para el equipo sino para mí mismo. Mención especial a los Inchas Lleons y a todos aquellos que os sumasteis a esos aplausos que arrancaron desde encima del túnel y que llegaron hasta lo más hondo de mi corazón en momentos donde realmente lo necesitaba. Y gracias a aquellos locos que no teníais pereza en subir a un bus para seguirnos por cualquier pabellón.

Me llevo un montón de cariño y gratitud con todos aquellos que me habéis rodeado en mi día a día en Tecnyconta Zaragoza:

Gracias Reynaldo por pensar en mí para esta aventura, nunca lo olvidaré.

Gracias Savo y Salva por arroparme en cada momento.

Gracias a todos y cada uno de los jugadores de esta plantilla. No ha sido fácil el camino pero he aprendido al recorrerlo a vuestro lado aunque, si algo lamento, es no poder concluirlo con vosotros: Tomás, Sergi, Bo, Carlos, Janis, Micha, Gary, Johnny, Lovro, Txemi, Vit, Alex, Drago, Nico, Jarvis, Juanjo y el resto de jugadores de cantera que habéis ayudado en los entrenos.   

Gracias a la gente de la oficina, tan importantes para el club y sin embargo tan pocas veces visibles: Cristina, Marina, Alodia, Dani, Sergio, Carmelo y Sara.

Gracias Arturo, por enseñarme los entresijos de la comunicación y por hacer que nuestra relación haya traspasado las barreras de nuestra profesión.

Gracias a los médicos y fisios: Julián, David y Sergio, César, Juan Carlos y Jon por vuestra profesionalidad contrastada y por vuestra cercanía en el trato.

Gracias a Isaac, Pablo y Oli por la puesta a punto de los jugadores, ha sido un placer.    

Gracias Luis, Jorge y Diego por tenerlo todo a punto y hacerlo todo más fácil.  

Gracias Luis (Arbalejo), ¡qué grata sorpresa! No sólo eres un profesional de primer nivel, la cantera da fe de ello, sino que gracias a ti me he sentido como en casa: por esas tertulias de café, las comidas y especialmente las cenas. No me has dejado solo ni un momento.

Gracias Pep por tu saber estar y tu templanza, por tus consejos y por esa fidelidad incondicional.

Muchas Gracias Mugui. Conocerte ha sido todo un descubrimiento. Brillas con luz propia en lo personal y en lo profesional, has iluminado mi camino. No lo olvidaré nunca.  

Con vosotros dos, Pep y Mugi, hemos llorado y reído juntos; hemos sufrido y nos hemos divertido. A pesar del resultado, hemos aprendido de la mano y eso es lo que me llevo.         

A todos, gracias, os habéis ganado un hueco en mi corazón.

Hasta siempre Zaragoza.

Jota Cuspinera.

 

 

La persona detrás del cargo

A José Antonio Martín Bertrán:

Hoy quiero hacer este mensaje público en el que quiero pedirte disculpas. El otro día en la rueda de prensa post-partido en Badalona me dejé llevar por mi enfado y me olvidé de la persona que era el centro de mis críticas. Fue un error inaceptable por mi parte y no puedo hacer más que pedirte DISCULPAS no sólo a ti, sino a tus seres queridos que se hayan podido sentir dolidos por las palabras que salieron de mi boca, así como a tus compañeros de profesión que hayan podido tener un sentimiento parecido.

No tengo excusas, te pido disculpas, te pido perdón, lo siento.

 

Puro corazón

 

Hoy hemos clausurado el primer Campus NBA Gigantes y, como en todos los campus, siempre hay alguna anécdota que te hace sentir algo especial.

Así que quiero compartir con vosotros esta historia acontecida en nuestro campus, seguro que muchos vivís cosas parecidas a lo largo del año, a mi me ha parecido digna de ser contada...

Decir que no la viví en persona, nos la contaron los dos entrenadores de los equipos más pequeñitos (Paula y Miguel), y así es como nos la narraron.

Nico y Pedro debían enfrentarse en una competición de uno contra uno, en el momento del enfrentamiento ninguno de los dos había ganado ningún partido, de hecho eran los dos únicos que aún no conocían la victoria... empezó ganando Pedro 1-0, pero Nico logró remontar y se colocó 2-1... iban a disputar los últimos segundos del partido, probablemente la última posesión, Pedro se disponía a atacar, tenía que anotar para empatar pero, al iniciar el ataque, el balón le botó mal y lo perdió... a Nico le hubiera bastado con aguantar el balón hasta que terminara el tiempo para salir vencedor, pero viendo la tristeza de Pedro, que se sabía perdedor, decidió darle el balón para que volviera a atacar; Pedro no logró anotar... y se fue muy triste, derramando alguna lágrima, Nico no lo dudó, en lugar de celebrar su primera victoria en el uno contra uno, decidió consolar a Pedro...

Quizá pensó que su alegría por la victoria no tenía sentido si era a costa de la tristeza de su nuevo compañero y amigo, quizá pensó que su mayor victoria era poder abrazar y consolar a su nuevo amigo a quien la derrota había desolado, o quizá no pensó nada y dejó que sus emociones guiaran sus actos... quien sabe? lo que es seguro es que en la inocencia de su gesto nos ganó el corazón a todos cuantos hemos compartido campus con él.

Durante el campus reflexioné en distintos momentos sobre aquel gesto, y me pregunté en que momento de nuestro desarrollo solemos perder esa naturalidad y nobleza, porque generalmente, a medida que crecemos, solemos olvidar esos gestos que nos engrandecen.

Y esa reflexión me llevó a recordar este cuento que hoy comparto con vosotros:

Corazón de Cebolla

Había una vez un huerto lleno de hortalizas, árboles frutales y toda clase de plantas. Como todos los huertos, tenía mucha frescura y agrado.

Por eso daba gusto sentarse a la sombra de cualquier árbol a contemplar todo aquel verdor y escuchar el canto de los pájaros.

Un buen día, empezaron a nacer unas cebollas especiales. Cada una tenía un color diferente: rojo, amarillo, azul, verde,…

El caso es que los colores eran tan deslumbrantes que a todos llamaban la atención y quisieron saber la causa de tan misterioso resplandor. Después de grandes investigaciones lograron descubrir que cada cebolla tenía dentro, en el mismo corazón, una piedra preciosa.

Una tenía una esmeralda, la otra un rubí, la otra un topacio, y así sucesivamente.

¡Una verdadera maravilla!

Pero, por alguna razón incomprensible, aquello se vio como algo peligroso e intolerable. Total que las bellísimas cebollas tuvieron que empezar a esconder su piedra preciosa e íntima. Pusieron capas y más capas para cubrirla, para disimular cómo eran por dentro.

Algunas cebollas llegaron a tener tantas capas que ya no se acordaban de lo hermoso que ocultaban debajo.

Algunas tampoco recordaban por qué se habían puesto las primeras capas.

Poco a poco fueron convirtiéndose en unas cebollas comunes, sin ese encanto especial que tenían.

Un día pasó por allí una niña que gustaba sentarse a la sombra del huerto. Su inocencia le permitía descubrir lo que había en lo profundo de las cebollas y entender su lenguaje. Comenzó a preguntarle a cada una:

¿Por qué no eres por fuera como eres por dentro?

Y ellas iban diciendo: “Me obligaron a ser así. Me fueron poniendo capas. Yo misma me puse algunas capas para ocultar mi piedra preciosa.”

Ante esas respuestas, la niña entristeció y comenzó a llorar.

Desde entonces todo el mundo llora cuando una cebolla nos abre el corazón…

 

Nota: Gracias a todos los que habéis hecho posible que los chicos disfrutaran durante el campus... ellos ya nos hacen disfrutar a nosotros.

 

 

Gracias Fuenla

Decidí dejar pasar un poco de tiempo, nunca me han gustado las "despedidas", quizá debí escribir esto antes, lo importante es que lo hago ahora...

 

Quiero darte las gracias presi (José Quintana), primero por darme la oportunidad de coger el equipo y la confianza que depositaste en mí, y después por el trato cercano que siempre has mostrado hacia mi persona.

Gracias Jota (José Javier Jiménez) y Ferri (Ferrán López) por estar en el día a día y enseñarme los entresijos que éste tiene desde distintos puntos de vista.

Gracias José Quintana (hijo), Alfredo, Pola, Manolo… por esos momentos después de cada partido.

Gracias Jorge y Gloria, por vuestra cercanía y apoyo diario, sacando siempre lo mejor para generar noticias que mantienen la curiosidad de todos…ha sido un auténtico placer trabajar con vosotros.

Gracias a todos los que estáis trabajando todos los días en la oficina, escondidos de los focos pero realizando un trabajo esencial sin el cual los que estamos en la cancha no podríamos brillar (Luisi,Amelia, Carlos, Ella, Marta, Margarita).

Gracias a todos y cada uno de las distintas personas que habéis formado parte del cuerpo técnico en estos dos años (Sergio, Jaime, Javi, Raquel, Gilberto, Paco, Mota, Juan, Jorge) sin vosotros nada de lo conseguido y disfrutado hubiera sido posible.

Gracias a todos y cada uno de los jugadores (Jon, Ricardo, Ludde, Luka, Carlos, Marko, Alex Urtasun, Alex Llorca, Pako, Ivan, Rolands, David, Ernest, Ian, Oliver, Chema, Josip, Moussa, Blago, Rafa, Xavi, Víctor, David Cuellar, Guille, Njegos y resto de canteranos) con los que he tenido la suerte de compartir entrenamientos y partidos, he aprendido de todos y cada uno de vosotros.

Gracias afición, y en especial a todas y cada una de las peñas (Fuenlabasket, Animal, Tres 14, El Naranjo,El Molino y Blues), sois el mayor patrimonio que tiene el club, me he sentido muy querido por todos y os llevaré siempre en el corazón, me llevo multitud de anécdotas y experiencias vividas con vosotros.

Y gracias especialmente a mis dos ayudantes, Sergio y Josep María, por aguantarme, en los buenos y en los malos momentos, por apoyarme cuando estaba jodido, por ofrecer alternativas cuando estaba obcecado, por callar cuando lo que necesitaba era silencio…en definitiva gracias  por haberme ayudado a crecer y a ser mejor, sin duda lo habéis conseguido.

 

"Explicar un sentimiento es como entender la poesía, tu tienes tu metáfora y yo tengo la mía" (Lytos)

No es la rama son las alas

Me hubiera gustado decirte "Hasta luego" como mereces, en la rueda de prensa posterior al último partido, pero no pudo ser, en ese momento no estaba todo cerrado, aunque sabíamos que estaba a punto.

El Barça ha decidido repescarte, te lo has ganado a pulso!!! y estoy seguro que marchas para seguir sumando experiencias que te ayudarán a crecer como jugador, porque el camino que tienes por delante se vislumbra brillante dado el presente que nos has mostrado.

Para mi ha sido un placer, no sé cuánto has aprendido de mi, si es que algo has aprendido de mi, pero sí sé cuánto he aprendido yo de ti, y quiero darte las GRACIAS...

Gracias por tu dedicación, gracias por tu energía, gracias por tu talento, pero sobre todo gracias por poner todo eso a disposición del equipo, sin egoísmos, sin rencillas, así a pecho descubierto... echaremos de menos tus rebotes, tus tapones, tus mates, tus canastas y sobre todo tu entrega y tu energía...lo echaremos de menos en el equipo, aunque sabes que cada vez que hay una baja alguien toma el relevo, dejas un hueco que trataremos de cubrir entre todos, como siempre hemos hecho...pero te echaremos de menos, seguro!!!

Te deseo lo mejor en esta nueva etapa, que tus expectativas no sólo se cumplan sino que se vean superadas y que sigas disfutando de tu camino como siempre has hecho, con esfuerzo, con trabajo y con esa sonrisa.

No me gusta decir adiós, me gusta decir "hasta luego", porque la vida da muchas vueltas y nunca sabes cuando los caminos se vuelven a cruzar.

Y como sabes, y si no te lo digo ahora, en este blog siempre termino mis entradas con un cuento o una metáfora...y hoy, no me preguntes por qué me ha venido esta a la cabeza:

 

"Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas"