El alpinista y la cuerda

Hoy comparto con vosotros un cuento de Jorge Bucay... ilustrativo de aquellas cosas a las que nos aferramos creyendo que son imprescindibles para nuestra vida...

"Había una vez un hombre que estaba escalando una montaña. Estaba haciendo un escalamiento bastante complicado, una montaña en un lugar donde se había producido una intensa nevada. Él había estado en un refugio esa noche y a la mañana siguiente la nieve había cubierto toda la montaña, lo cual hacía muy difícil la escalada. Pero no había querido volverse atrás, así que de todas maneras, con su propio esfuerzo y su coraje, siguió trepando y trepando, escalando por esta empinada montaña. Hasta que en un momento determinado, quizás por un mal cálculo, quizás porque la situación era verdaderamente difícil, puso el pico de la estaca para sostener su cuerda de seguridad y se soltó el enganche. El alpinista se desmoronó, empezó a caer a pico por la montaña golpeando salvajemente contra las piedras en medio de una cascada de nieve.
Pasó toda su vida por su cabeza y, cuando cerró los ojos esperando lo peor, sintió que una soga le pegaba en la cara. Sin llegar a pensar, de un manotazo instintivo se aferró a esa soga. Quizás la soga se había quedado colgada de alguna amarra… si así fuera, podría ser que aguantara el chicotazo y detuviera su caída.
Miró hacia arriba pero todo era la ventisca y la nieve cayendo sobre él. Cada segundo parecía un siglo en ese descenso acelerado e interminable. De repente la cuerda pegó el tirón y resistió. El alpinista no podía ver nada pero sabía que por el momento se había salvado. La nieve caía intensamente y él estaba allí, como clavado a su soga, con muchísimo frío, pero colgado de este pedazo de lino que había impedido que muriera estrellado contra el fondo de la hondonada entre las montañas.
Trató de mirar a su alrededor pero no había caso, no se veía nada. Gritó dos o tres veces, pero se dio cuenta de que nadie podía escucharlo. Su posibilidad de salvarse era infinitamente remota; aunque notaran su ausencia nadie podría subir a buscarlo antes de que parara la nevisca y, aun en ese momento, cómo sabrían que el alpinista estaba colgado de algún lugar del barranco.
Pensó que, si no hacía algo pronto, éste sería el fin de su vida.
Pero, ¿qué hacer?
Pensó en escalar la cuerda hacia arriba para tratar de llegar al refugio, pero inmediatamente se dio cuenta de que eso era imposible. De pronto escuchó la voz. Una voz que venía desde su interior que le decía “suéltate”. Quizás era la voz de Dios, quizás la voz de la sabiduría interna, quizás la de algún espíritu maligno, quizás una alucinación… y sintió que la voz insistía “suéltate…suéltate”.
Pensó que soltarse significaba morirse en ese momento. Era la forma de parar el martirio. Pensó en la tentación de elegir la muerte para dejar de sufrir. Y como respuesta a la voz se aferró más fuerte todavía. Y la voz insistía “suéltate”, “no sufras más”, “es inútil este dolor, suéltate”. Y una vez más él se impuso aferrarse más fuerte aun, mientras conscientemente se decía que ninguna voz lo iba a convencer de soltar lo que sin lugar a dudas le había salvado la vida. La lucha siguió durante horas pero el alpinista se mantuvo aferrado a lo que pensaba que era su única oportunidad.
Cuenta esta leyenda que a la mañana siguiente la patrulla de búsqueda y salvataje encontró un escalador casi muerto. Le quedaba apenas un hilito de vida. Algunos minutos más y el alpinista hubiera muerto congelado, paradójicamente aferrado a su soga… a menos de un metro del suelo."

Descubriendo la zona mágica...

Desde hace un mes, aproximadamente, estoy desempleado, que no parado... esta nueva situación ha hecho que tenga más tiempo para ver vídeos en internet, entre otras cosas, y resulta que uno de los muchos vídeos que he podido ver, refleja, de forma muy acertada, la nueva situación emocional en la que me encuentro, es por ello que quiero compartirlo con vosotros, convencido de que es aplicable no sólo a mi situación actual sino a muchas situaciones que vivimos a lo largo de nuestra vida.

Fuente: www.inknowation.com/es



Estas son algunas frases sacadas del vídeo, que os recomiendo veáis en su totalidad:

"La forma de conseguir tu meta es soñar con lo que quieres, ponerle fecha de caducidad a tu sueño y luego trabajar para alcanzarlo"

"La zona de confort es la zona metafórica en la que estás cuando te mueves en un entorno que dominas, en ella las cosas te resultan conocidas y cómodas sean éstas agradables o no"

"Alrededor de tu zona de confort está tu zona de aprendizaje, esta es la zona a la que sales para ampliar tu visión del mundo, es la zona donde observar, experimentar, comparar, aprender...hay personas a las que esto les apasiona y por ello frecuentan su zona de aprendizaje, a otros les asusta y, para evitarlo, se mueven únicamente dentro de su zona de confort, salir de ella lo consideran un peligro"

"Mas allá de tu zona de aprendizaje se encuentra la zona de pánico"..."para otros conocida como la zona mágica. Hay personas que creen que si salen a la zona mágica no podrán volver atrás, que su zona de confort desaparece, esto es falso, al salir lo que sucede es que extienden su zona de confort y aprendizaje"

"Cambiar no significa que pierdes lo que tenías, significa que añades, el cambio es en realidad desarrollo"


Yo, ahora, estoy saliendo de mi zona de confort , siempre me ha gustado merodear por la zona de aprendizaje, ahora me asomo a la zona de pánico, mejor dicho, a la zona MÁGICA, no sin miedos pero con una gran carga de ilusión, ilusión que espero ayude a que mi tensión emocional se vea superada por mi tensión creativa e iniciar un nuevo camino del que disfrutar al máximo.