El poder del ejemplo


A lo largo de mi vida he ido aprendiendo que la mejor manera que tiene el ser humano de enseñar es a través del ejemplo, y no siempre es fácil. Recuerdo un día en La Nevera (pabellón en el que entrena la cantera de Estudiantes), mientras entrenaba un equipo, que estaban Alberto Carrero y un jugador sentados sobre una barandilla observando el entrenamiento; recuerdo que el jugador tiró un papel al suelo, Alberto no dijo nada, bajó de la barandilla, recogió el papel y lo despositó en una papelera cercana para volver a sentarse en la barandilla al lado del jugador; recuerdo que el jugador se puso colorado, no sabía que decir, Alberto no dijo ni media palabra, siguió observando el entrenamiento. Yo no volví a ver a ese jugador tirar nada al suelo (no tengo la certeza de que no lo haya hecho pero seguro que se lo habrá pensado dos veces desde entonces).

Muchas veces el ejemplo no lo dan los entrenadores, sino que son los propios jugadores los que ejercen de ejemplo a sus compañeros. Esto lo he visto en los distintos equipos en los que he tenido la suerte de entrenar, los líderes o el capitán guían con su ejemplo el camino a seguir por todos, especialmente por aquellos que se incorporan a un equipo.

Son múltiples las citas referentes a este tema, a mi me gustan especialmente dos, Albert Einstein decía "El ejemplo no es la mejor manera de influir en los demás, es la única" y Mahatma Ghandi decía "sé tú el cambio que quieres ver reflejado en el mundo"

Para nuestra desgracia, el ejemplo tiene tanta potencia que es capaz de provocar la imitación tanto de lo bueno como de lo malo. Y es por ello que muchas veces me gusta recordar este cuento de Nasrudín:

"Enseñar mediante el ejemplo
El maestro de escuela de la ciudad había estado enfermo durante varios días y sus alumnos decidieron visitarle para darle ánimos.
El primer escolar se sorprendió por la apariencia ojerosa del maestro.
- ¡Maestro! !Estás tan demacrado como un perro callejero! - gritó.
El segundo, un chaval de enorme sensibilidad, intentó tranquilizar al maestro.
- No te preocupes porque hayas perdido fuerzas. Pronto recuperarás la salud, te volverá el apetito. En nada de tiempo, estarás de nuevo tan gordo como un cerdo.
El maestro estaba ofendidísimo. En su estado de debilidad, se quejó a Nasrudín, su tercer visitante.
- ¿A qué viene todo esto? Primero me llamáis perro, luego cerdo.
- Por favor, maestro, no te disgustes - le consoló Nasrudín-. Recuerda, nosotros tres somos sólo discípulos. Tú eres nuestro maestro. Y como es el maestro, así son sus discípulos."

Mitos y leyendas



Cuando imparto un curso me gusta advertir a mis alumnos sobre los "mitos", entendiendo por mitos aquellas frases que todos damos por ciertas porque la mayoría de las personas las repiten y las asumen como verdaderas; y les advierto sobre éllas con el fin de que sometan a un proceso analítico y de filtrado la autenticidad o no de la frase o cita, o sea "el mito", pudiendo ocurrir que lleguen a la misma conclusión que el "mito" o pudiendo llegar a la conclusión de que el "mito", para ellos, es falso.
Lo cierto es que vivimos rodeados de "mitos", y hay uno que lleva "machacando" mi cabeza cada vez que lo oigo y es la necesidad imperiosa de contar con, al menos, un pívot dominante para ganar una Euroliga, y cómo he tenido la suerte de poder vivir 3 Final Four en 4 años, a pesar de haber tenido la "desgracia" de no haber conquistado ningún título en dichas Final Four es por lo que me animo a ponerlo en duda.

Analicemos las últimas 3 Final Four, empezando de más reciente a más antigua:
Final Four Milán 2014, campeón Maccabi Tel Aviv: Maccabi cuenta en sus filas con un pívot dominante, Schortsianitis, sin embargo en la final juega sólo 9 minutos y es eliminado por faltas, siendo su incidencia en la final más bien escasa, quedando como pívot Alex Tyus, que es muy buen jugador pero no lo que entendemos como pívot dominante.
Final Four Londres 2013, campeón Olympiakos: En las filas de Olympiakos los pívots son Kyle Hines, jugador de gran calidad pero que no cumple con las premisas de un pívot dominante, mide 1,98, Georgios Shermadini que jugó en la final 6 minutos para un total de 3 puntos, Josh Powell que jugó los 6 primeros minutos de partido para un total de 2 puntos. Al 4 jugaban Pero Antic (gran jugador) que se caracteriza por su tiro de 3 y Printezis que, siendo un grandísimo jugador, sigue sin ser lo que se entiende por un pívot dominante, jugó 16 minutos para un total de 5 puntos.
Final Four Estambul 2012, campeón Olympiakos: Kyle Hines juega 18 minutos sin anotar, Joey Dorsey juega 13 minutos sin anotar (tampoco parece que Dorsey sea un pívot dominante, aunque gran jugador), Papadopoulos juega 4 minutos sin anotar, añadir a los ala-pívots Antic, 18 minutos 7 puntos, y Printezis 25 minutos y 12 puntos, éste último anotó la canasta ganadora sobre la bocina.

Pues parece que para ganar la Euroliga, por lo menos en los últimos años, no es extrictamente necesario tener un pívot dominante, algunos grandes equipos que sí lo tenían, o por lo menos contaban con pívots más dominantes que los citados, no han logrado el tan ansidado título en la Euroliga. Añado aquí, que los grandes "elefantes", como le gusta llamarlos a Moncho Monsalve, emigran a la NBA, rodeados de los mejores y, casi siempre, con suculentos contratos.

Y esto me recuerda constantemente a una fragmento del libro "Mate a sus vacas sagradas - Cómo las empresas exitosas mandan a paseo a las viejas ideas", escrito por D.Bernstein, B.Fraser y B.Schwab. Editorial Empresa Activa.
 
"He aquí tres vacas sagradas de nivel industrial, y ampliamente aceptadas en Hollywood, acerca de cómo hacer una película muy comercial: 'Un exitazo no  puede durar más de 2 horas', 'Un exitazo no puede acabar mal' y 'Un exitazo no debería tratar sucesos históricos reales porque todo el mundo conoce el final'.
Hay un exitazo sin embargo que usted no hubiese podido lograr de haber acatado esas vacas sagradas. Y es el éxito de todos los éxitos.
En 1997, James Cameron hizo una peliculita sobre un trasatlántico maldito. La película duraba 3 horas. Casi todo el mundo que salía en ella moría. Toda la audiencia sabía antes de sentarse en la butaca que el barco se iba a hundir. De manera que incluso el más breve resumen descriptivo de la película demuestra claramente que rechazaba tres inviolables preceptos de la realización de películas.
Independientemente de todo ello, sin embargo, Titanic ha recaudado en todo el mundo casi dos mil millones de dólares...
... Usted no necesita entender por qué tuvo éxito para apreciar el hecho de que, a veces, es provechoso matar una vaca sagrada"

¿Cúantas veces hemos matado una vaca sagrada y hemos triunfado? En la Euroliga, Olympiakos 2 veces y Maccabi 1 en los últimos 3 años... aunque quien sabe, quizá este año la gane alguien con, al menos, un pívot dominante y ustedes vengan aquí a restregarme el "mito" por la cara, quizá entonces les diré que asumimos el mito de que para ganar la Euroliga no hacía falta un pívot dominante. ;)



Detrás de los focos



Desde que soy entrenador de baloncesto sé la importancia que tiene el trabajo en equipo... es curioso, porque sé lo importante que es que los jugadores actúen en equipo, pero al mismo tiempo se la dificultad que tiene trabajar en equipo cuando eres tú el que tiene que ejecutarlo (lo de trabajar en equipo quiero decir), saber escuchar (sí escuchar, con todo el significado de la palabra escuchar), saber delegar, saber hacer sentirse importante a todo el mundo y a la vez saber comunicar la decisión final tomada, qué depende al final del entrenador.
En los equipos sabemos que hay miembros que reciben todos los focos, en el caso de los jugadores son las estrellas, aquellos que meten más puntos, a veces los grandes reboteadores o taponadores y rara vez los buenos defensores; en el caso del cuerpo técnico los focos suelen centrarse, para bien y para mal, en el primer entrenador.
Sin embargo, para que las estrellas puedan anotar puntos, alguien les tiene que poner bloqueos para liberarlos de sus defensores, para que un entrenador pueda elegir una estrategia y una táctica alguien ha tenido que ver con antelación al rival y haber realizado un informe, el preparador físico ha tenido que poner a tono a sus jugadores, el médico y los fisios recuperar los golpes y lesiones, el utillero tener todo preparado en el momento justo... recuerdo siempre una frase que me gusta mucho "un equipo es la mejor versión de sí mismo cuando sus integrantes son la mejor versión de sí mismos"

Y pensando en este tema siempre cuento a mis equipos un fragmento de un libro que me encanta y que refleja claramente la importancia de todos y cada uno de los miembros del equipo y no sólo de los que reciben los focos (que también), este fragmento pertence al libro "El circo de tres pistas" de Jones Loflin y Todd Musig (Editorial Empresa Activa):
"Mientras observaba a los artistas que practicaban, Dominic dijo:
- Lo que he averiguado en mis años con el circo es que cada número contiene una lección sobre cómo trabajar con los demás de una forma eficaz.
- Tomemos este número del trapecio, por ejemplo. Hace muchos años sustituí a uno de los artistas que estaba enfermo con gripe. Sólo tenía que sostener la barra, pero aprendí muchas cosas sobre el trabajo en equipo.
- Aprendí que cada uno de los que participaban en un número es importante. Si una sola persona no ejecuta el trabajo del que es responsable, todo el equipo sufre las consecuencias.
- Mire al hombre que está en aquella plataforma. ¿Sabe cuál es su trabajo?
- No - respondió Mark.
- Pasar la barra a uno de los trapecistas cuando se lanza desde el otro lado - dijo Dominic.
- No parece muy difícil - comentó Mark.
- ¿Ah, no?- replicó el jefe de pista - ¿Y si esa persona dijera: "No soy la estrella, nadie se fija en mi, aquí en la oscuridad"? Debido a su falta de entusiasmo, se volvería descuidado, lanzaría la barra en el momento equivocado y el trapecista no la podría recoger. ¿Qué pasaría?
Mark comprendió que había subestimado el valor de aquella persona.
- El trapecista se caería - dijo.
- Exactamente - respondío Dominic, asintiendo con la cabeza.
- Recuerde que cada uno de los miembros es importante y tiene que estar plenamente concentrado en hacer lo que tiene que hacer para que el equipo alcance el éxito. Esto es así, tanto si hablamos de un departamento como de una organización o de una familia"
 
Yo suelo añadir, que por eso es importante dar las gracias siempre a aquellos que trabajan junto a nosotros detrás de los focos, sin ellos no somos nada.
Y además es labor del entrenador mantener a toda esa gente motivada, sea cual sea su trabajo y/o misión. (y esto es realmente difícil).

Nota: mientras pensaba en este artículo, un amigo (Fabián Téllez) escribió, a través de facebook, un artículo en el que mostraba su agradecimiento a todas las personas que le acompañan o han acompañado en su viaje a través del baloncesto... y al leerlo me acordé de lo gratificante que es, cuando estás detrás de los focos, que el jefe se acuerde de tí y te de las gracias porque sabe que sin tu trabajo y el del resto de "ocultos" su éxito no hubiera sido posible. (sea lo que sea que entendamos por éxito).

¡¡¡GRACIAS a todos cuantos habéis participado de una manera u otra en mis éxitos!!! (Vosotros sabéis quienes sois, la lista es interminable)


DEP Alicia Fernández Romero

Mientras preparaba esta entrada de blog me he enterado del fallecimiento de Alicia Fernández Romero mientras jugaba al baloncesto. Honestamente, no sé que decir.

A su familia, compañeras y amigas, entrenadores y demás allegados os mando un fuerte abrazo en estos momentos tan duros para vosotros. DEP.





Sonrisas que iluminan



Hoy veía por segunda vez la película "Intocable" (preciosa película basada en un hecho real que narra la historia de un tetrapléjico y su cuidador), en ella Driss (el cuidador), pese a sus problemas cotidianos, no para de sonreir, disfruta de todo cuanto hace y acaba contagiando su energía a Philippe (el protagonista).

Y sucede que los estados de ánimo son contagiosos, tanto los negativos como los positivos.

Este verano, en la selección U-18, tuve la suerte de poder conocer a una de estas personas, Nil Sabata. Nil es un muchacho  de Manresa encantador, gran jugador (pese a que finalmente no acudió al campeonato) pero sobre todo es un transmisor de energía, tiene una sonrisa para todo momento y situación, compartir algo con él es recibir una inyección de vida.

Por desgracia también hay gente que te chupa la energía con su sóla presencia, recuerdo a Emilio Duró en una conferencia comentando este tipo de casos y contando la anédota cotidiana del amigo que te dice "Joder!!! llevo 2 semanas llamándote y no me coges el teléfono!!!" y le contestas "Coño claro!!! porque sé que eres tú!!!"

Estoy convencido de que en vuestras vidas conocéis a gente así; que nos rodeémos de unos o de otros marca la diferencia; es más, que sepamos el impacto que tiene en los demás nuestro propio estado de ánimo marca la diferencia.

Esta situación me recordó un cuento que hoy comparto con vosotros:

El juicio entre la oscuridad y la luz

Sucedió que un día la oscuridad, cansada de sentirse escondida y perseguida por la luz, donde ésta cada vez le estaba robando más terreno, decidió ponerle un pleito.
Tiempo después, el juez aceptó la demanda. Llegó el día marcado para la vista. La luz iluminando allá por donde pasaba se personó en la sala, incluso antes de que llegara el propio juez, momento en el que desapareció la oscuridad sin que nadie se percatara.
Llegaron los respectivos abogados y el juez. Pasaban los minutos, pero la oscuridad no aparecía. Finalmente, el juez, ya harto de esperar, falló a favor de la luz.
Pero... ¿Qué había pasado? ¿Cómo era posible que la oscuridad hubiera puesto un pleito y no se hubiera presentado?
Nadie salía de su asombro, aunque la explicación era sencilla: la oscuridad estaba fuera de la sala pero no pudo entrar,  pues la luz estaba dentro y allí dónde la luz está presente no hay sitio para la oscuridad.